Domo
Cultural, 2022

Durante la administración de Cruz Pérez Cuéllar en Ciudad Juárez, la construcción de domos en escuelas y espacios comunitarios puede entenderse como una estrategia de infraestructura arquitectónica de alto impacto social y eficiencia estructural. En un contexto climático extremo como el de Juárez, los domos funcionan como dispositivos bioclimáticos pasivos: reducen la radiación solar directa, generan sombra permanente y mantienen ventilación natural, transformando patios duros en espacios confortables y habitables durante todo el año.

Arquitectónicamente, más allá de su aparente sencillez formal, consolidan el orden espacial dentro de los planteles y parques, establecen un punto focal que estructura circulaciones y actividades, y convierten áreas abiertas dispersas en plazas cubiertas con identidad propia. Desde el diseño urbano, representan piezas de activación comunitaria que fortalecen la infraestructura educativa y pública sin recurrir a volumetrías cerradas o edificaciones de alto costo, demostrando cómo una tipología repetible, modular y técnicamente eficiente puede generar cohesión social y mejorar la calidad espacial en el tejido urbano.